Geisha

Existen muchos mitos en torno al concepto de geisha, como la gran preguntan ¿las geishas son prostitutas o no? Tradicionalmente las geishas están consideradas como artistas. Lo más común es que hagan actuaciones bailando y tocando el shamisen (un instrumento musical con tres cuerdas originario de Okinawa). Las jóvenes que de mayores quieren ser geishas comienzan siendo maikos (aprendices). Cuando se ha terminado el entrenamiento necesario, después de muchos años trabajando de ayudante, las maikos pasan a ser geishas.

Las geishas suelen actuar en privado para hombres: el objetivo es entretenerlos mientras charlan en reuniones sociales. Normalmente, después de actuar un rato, se suelen sentar a la mesa a entretener a los clientes charlando y rellenando los vasos con sake y otros licores similares. Es decir, el trabajo consiste en liberarlos de las penas diarias de la vida, aunque muchas veces la ebriedad se apodera de los invitados que pagan precios prohibitivos por cada bebida.


Geishas y Hotess
Generalmente, alquilar una auténtica geisha cuesta mucho dinero, del orden de varios miles de euros al cambio. En el Japón actual existen hotess, que no son artistas como las geishas pero sí que cumplen la función de entretenimiento, siendo un servicio mucho más barato. Se trata de chicas vestidas de forma informal y su trabajo consiste en sentarse a las mesas con los clientes, hablar con ellos, entretenerlos, emborracharlos, etc. Los bares de hotess se pueden econtrar en cualquier sitio por Japón y las tarifas están alrededor de los 50 euros la hora (mucho más asequible comparado con los varios miles que cuesta una geisha). También existe la vertiente del género opuesto, donde hombres conocidos como hosto se dedican a hablar con chicas y entretenerlas. Trabajar de hotess o hosto está considerado un trabajo digno y muy bien pagado, y muchos japoneses durante la época universitaria lo hacen para sacarse dinero extra.


El mito de la prostitución
Imaginaos lo que le puede pedir un grupo de hombres de negocios borrachos con dinero a una de estas geishas o hotess según avanza la noche. Muchas geishas y hotess pasan a prostituirse al ver la facilidad con la que pueden ganar grandes cantidades. Esta práctica ha dado una mala reputación a las geishas que ha llegado a convertirse en un mito internacional. Después de muchas polémicas, y leyendas urbanas, las "geishas prostitutas" han pasado a conocerse dentro de la sociedad japonesa como onsen geishas, para diferenciarse de las consideradas auténticas geishas. De este modo, las tradicionales intentan mantener su dignidad y estatus como verdaderas artistas. Hoy en día, estas verdaderas geishas se pueden encontrar en cuertos barrios de Kioto pero siendo un turista no son fáciles de ver.

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