Sant Jordi

Leyenda

En Capadocia —región que cambia de nombre según el lugar donde se explique— había un dragón que atacaba al reino. Muertos de miedo, los habitantes decidieron entregarle cada día dos corderos al dragón para satisfacer su hambre y que no atacase la villa. Pero cuando los animales empezaron a escasear se decidió enviar a una persona —escogida por sorteo— y un cordero. Aquella familia que veía cómo un miembro era devorado por el dragón recibía, a cambio, todo tipo de riquezas como compensación.

A partir de aquí, hay dos versiones de la leyenda: por un lado, que el pueblo se cansó de que ningún miembro de la familia real fuera enviado y que por tanto debía ser la princesa quien fuera devorada y, por otro, que un día fue la princesa la escogida por sorteo para acompañar al cordero. Sea como fuere, de camino hasta la cueva del dragón, la princesa se encontró al caballero Jorge y éste, matando al dragón clavándole su espada, la rescató. De la sangre que brotó del cuerpo sin vida del monstruo nació una rosa roja que el caballero le entregó a la princesa.

El rey ofreció al caballero todas las riquezas a imaginar, pero él prefirió que se repartieran entre los habitantes del reino. Además, se construyó una iglesia en su nombre, de la cual brotaba un agua milagrosa que era capaz de curar a los enfermos.

Por eso, en Cataluña, Baleares y en partes de la Comunidad Valenciana es costumbre cada 23 de abril que los hombres regalen rosas a las mujeres, como si de un caballero y una princesa se trataran. Ellas les regalan un libro, recordando el enterramiento y fallecimiento respectivamente de dos grandes de la literatura europea, Cervantes y Shakespeare, y otro hispanoamericano, Inca Garcilaso.

Mi día
Hoy me he despertado como siempre, a las diez y media, aproximadamente, he desayunado y me he duchado. Nada del otro mundo, como siempre. Mi madre me ha llamado diciéndome que bajara a Figueres (ciudad donde nací, pero a los siete años me mudé a una urbanización, a cinco minutos en coche desde la ciudad), para que no comiera sola en casa, ya que ella iba a quedarse allí para ir a la peluquería. Dicho y hecho, después de prepararme he bajado a Figueres y he ido a comer, pero igualmente sola porque mi madre seguía en la peluquería, o sea, me he gastado gasolina y dinero para nada... Pero no importa porque he comido igual de bien. xD
Al terminar, mi madre ya había terminado de la peluquería y ya se terminaba un bocata. Ambas hemos dado una vuelta por el centro, en la Rambla, para ver las paradas de rosas y libros que vendían por ser el día que es hoy, que ya os he comentado al principio de esta entrada.
Como mi madre sabe que me gusta mucho leer, y antes que una rosa prefiero un libro, me ha regalado un libro. Me ha regalado el primer libro de Juego de Tronos: Canción de Hielo y Fuego.

Después he ido a clase. Estudio segundo de bachillerato nocturno, y mi horario es un poco raro. Empiezo a las 16:10 y termino a las 22:20. Aunque hoy nos han dejado irnos a las 20:20. Me ha dado tiempo para ir a buscar un regalo de cumpleaños para mi madre, ya que el próximo 5 de mayor es su cumpleaños (el mismo día que se celebra el día del niño en Japón) y unas rosas: una para mi madre, otra para mi hermana y otra para mi profesora de japonés, que antes de comprar el regalo y las rosas, me la he encontrado. Hacía mucho tiempo que no la veía. Este viernes por la mañana la volveré a ver, le daré la rosa y charlaremos. Ella es nativa de Japón, por lo que de vez en cuando va allí. Estuvo hace poco y ha sido una sorpresa encontrarla aquí, porque no sabía que había vuelto.

Después de las compras, he ido a buscar el coche y he vuelto a casa. Al llegar he paseado mi perro con mi hermana. Dentro de poco cenaré y me iré a la cama pronto. Mañana tengo analítica en Barcelona y tengo que estar allí a las 8:00 con mi padre. Ambos nos toca revisión. Como dije en la anterior entrada, ya os hablaré en otra publicación un poco más sobre mí, así sabréis el por qué de las revisiones en Barcelona.


FELIÇ SANT JORDI!

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