[Mis viajes] Japón 2015

By Sakura - 11:42:00

¡Hola observadores estelares! Hoy quiero compartir con vosotros y vosotras una crónica de mi viaje de Japón. Un sueño hecho realidad. Llevaba mucho tiempo queriendo ir. Era mi sueño, mi deseo desde que era una niña, y en 2015, después de mucho esperar y ahorrar y de poder recuperarme al 100%, ese deseo se hizo realidad. Ya en 2013 lo tenía planeado y medio pagado, pero por problemas de salud, que me fastidiaron poco antes de la fecha del viaje, no pude ir. Pero finalmente, dos años después, lo conseguí.

Ese año fue mi año. Es lo que sentí. Me sentía de maravilla conmigo misma. Había terminado el bachillerato con notas excelentes. Trabajé durante dos meses, los meses de junio y julio, y con ello hice mucho ejercicio, analíticamente hablando estaba de fábula. Hice mucho ejercicio también antes de verano. Me sentía muy contenta, feliz. Todo me iba de maravilla, y para mejorarlo, el gran viaje.

La primera quincena de agosto, fui con mi profesora de japonés junto con otros compañeros, a Japón. De todo el grupo, siendo diez en total, yo era la más joven. Pero no era importante, simplemente se me veía en la cara la felicidad que tenía, la buena compañía, la maravillosa experiencia... Disfruté como una enana con un caramelo.

Estuvimos los tres primeros días en Tokyo. Visitamos parte de la ciudad, como los barrios de Shibuya, Harauju, Shinjuku. Vimos la estatua de Hachiko, cruzamos el gran paso de cebras en el que pasan miles de personas a diario, con cinco cruces. Visitamos el museo Nacional de Tokyo, recorriendo la historia de Japón, sus orígenes, el origen de su cultura. Fuimos al museo de la era Edo. Pequeño pero preciso. En un pequeño barrio celebraban el Natsumaturi muy animadamente, y lo vimos por la noche. Fue espectacular y mágico. Visitamos el Museo Ghibli, vimos (desde abajo), la Tokyo Skytree. Subimos al edificio metropolitano de Tokyo y a la Torre de Tokyo. Visitamos el templo budista más importante de la ciudad, en Asakusa. También vimos el palacio imperial y paseamos por su jardín público.




    
       

Fuimos a un pueblo montañoso llamado Takayama. Muy tradicional y precioso. Allí vimos otro festival de verano típico de la zona. Después fuimos a un pueblo que patrimonio de la Umanidad de la UNESCO, muy típico y tradicional. Dormimos allí y por la noche fuimos a unos baños públicos. Dormimos en futón. Seguidamente fuimos a un pueblo lleno de templos, en el que dormimos en una de ellos. Curiosamente, fue el lugar con el mejor Wifi y con los baños más modernos. También dormimos en futón. Aunque se duerma en el suelo, son muy cómodos.

Vimos un festival precioso de fuegos artificiales e Miyajima. Estaba lleno de gente. Al día siguiente volvimos y no había tanta. Pudimos visitarlo mejor. Vimos el Tōri en el agua (la puerta roja), con marea alta y marea baja. Entramos en un templo sintoísta que está nada más llegar a la isla. Y al salir del templo sintoísta, llegas a otro templo, pero budista. Subimos hasta una pagoda y vimos una vistas preciosas. El tiempo empeoró a partir de ese día, que los días anteriores hizo un tiempo espléndido, incluso muy caluroso. Luego visitamos un poco Hiroshima, visitamos una compañera del viaje y yo el museo de la Paz, en conmemoración a todos aquellos que fallecieron con la bomba atómica que cayó en la ciudad. Triste pero bonito lo que vimos.

El tiempo mejoró cuando llegamos a Nara. Allí vimos el Buda más grande dentro de un edificio. Estuvimos dos noches allí, y dos en Kyoto, que también visitamos la ciudad un poco (porque es muy grande), fuimos al barrio de las Geishas. ¡Pudimos ver una paseando por allí! Varios festivales y también estuvimos en el templo sintoísta Fushimi Inari, donde se rodó "Recuerdos de una Giesha". Precioso. Paseamos por el bosque de bambú. Vimos el templo dorado.

Después de nuestra estancia allí, estuvimos dos noches en Osaka. Muy diferente a lo que habíamos visto de Japón. Son muchos más abiertos. Muy divertidos. Me gustó mucho esta experiencia este viaje inolvidable y espero poder repetirlo una y otra vez. Vimos un montó de cosas y curiosidades, pero sientes que faltó más, y es verdad, faltan muchísimas más cosas por ver y en diferentes épocas del año. Vimos un montón de fiestas tradicionales de veranos. ¡Siente en concreto! Impresionantes. Preciosos. Y la comida es sublime. ¿Pasar hambre? ¡Para nada! ¡Menudos manjares y qué buenos preciosos tenían! Comes muy bien y muy barato. Quiero volver.

        
                     

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