Cine

By Alba - 6:38:00


LOS CLÁSICOS
Akira Kurosawa encendió la mecha que dio comienzo el cine japonés con repercusión internacional en los años cincuenta. Sus primeras películas de éxito fueron Rashomon y Los siete samuráis. Otro grande de esta época fue Yosujiro Ozu, que creó y dirigió Historia de Tokio en 1953, una película melodramática con ciertos toques estilísticos importados directamente del cine norteamericano.

KAIJU, MONSTRUOS MADE IN JAPAN
En 1954 se estrenó Godzila, la primera película en la que aparecía este monstruo que poco a poco fue convirtiéndose en uno de los emblemas japoneses más internacionales. Godzila es un dinosaurio mutante, producto de unos experimentos con bombas de hidrógeno fallidos (rememorando la catástrofe de Hiroshima y Nagasaki), con ansias de destrucción. A mediados de los años 60 unos estudios rivales crearon Gamera para competir con la creciente popularidad de Godzila. Gamera es una tortuga bípeda gigante con gran poder de destrucción gracias a su poderoso aliento lanzallamas. La pasión por los bichos mutantes gigantescos (kaiju, en japonés), siguió creciendo y aparecieron muchas más series y películas protagonizadas por nuevos monstruos gigantes. La incesante producción de este tipo de películas terminó dando lugar a un nuevo género propio conocido como kaiju, aunque en realidad el kaiju es un sub-género del tokusatsu.

JIDAIGEKI, SAMURÁIS EN SU SALSA
Otro género muy importante dentro del cine japonés es el jidaigeki, cine de época. Son películas que suelen estar ambientadas en la era Edo (1603-1868) y protagonizadas por samuráis. Los siete samuráis de Akira Kurosawa y Zatoichi de Takshi Kitano serían sus máximos exponentes. Existen centenares de películas jidaigeki, pero la mayoría de ellas nunca llegan a salir de Japón.

EL FENÓMENO TORA-SAN
En los años 70 comenzó una serie de películas llamada Otoko wa tsurai yo ("Es duro ser hombre"), que tiene el récord Guiness a la serie de películas más larga de la historia con 48 largometrajes. La primera entrega de la serie salió en 1969 y la última en 1995, el protagonista de todas ellas es Tora-san, un hombre de negocios que siempre va en busca de amor pero al final de cada película nunca logra su objetivo. Tora-san es uno de los personajes ficticios más carismáticos y conocidos en Japón.

LA INTERNACIONALIZACIÓN DEL ANIME
Los ochenta fueron los años del comienzo de la internacionalización de películas de anime, como por ejemplo Akira de Katsuhiro Otomo o Nausicaä of the Valley of Wind del maestros Hayao Miyazaki.

EL PODER DE TAKESHI KITANO Y TAKASHI MIIKE
En los noventa, Takeshi Kitano alcanzó la fama internacional con varias películas que fueron premiadas en festivales internacionales. Takeshi Miike fue otro de los directores japoneses que empezó a ser conocido en el extranjero gracias a películas como Audition (1999) o Dead or Alive (1999).

A LA CONQUISTA DE AMÉRICA
A partir del 2000 empezó una época en la que Hollywood se dedicó a hacer remakes de películas japonesas como por ejemplo The Ring o Dark Water. Takeshi Kitano siguió lanzando películas de éxito y Hayao Miyazaki triunfó internacionalmente con El viaje de Chihiro.

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