domingo, 6 de marzo de 2016

Orejas grandes, suerte y dinero

En Occidente una persona "orejuda" no se considera muy agraciada, pero en Japón tener orejas enormes es símbolo de buena suerte y dinero. Dice la leyenda que aquellos que tienen las orejas grandes, especialmente los que tienen lóbulos alargados, tendrán suerte en la vida y dinero sobra.

Buda (Siddhartha) nació con orejas grandes. Durante su infancia y juventud vivió rodeado de riqueza en el seno de una familia noble. Siddhartha vestía bien y usaba muchas joyas de oro, una de sus preferidas eran unos pesados pendientes de oro que fueron deformando y haciendo sus orejas aún más grandes de lo que ya eran. Llegó un momento en el que Siddhartha decidió renunciar a cualquier pertenencia o valor material y dejó de utilizar esos enormes pendientes de oro. Aun así, sus orejas siguieron deformadas de por vida.

Siddhartha consiguió llegar a la iluminación a través de la meditación, y "se convirtió en Buda". Desde entonces se considera que las personas con orejas grandes tienen facilidad para escuchar la naturaleza de su alrededor y pueden oír el consejo de los dioses. Se supone que poder llegar a escuchar el mundo más allá que los demás y poder oír a los dioses te da facilidad a la hora de conseguir dinero y tener suerte en la vida.

El anterior primer ministro japonés, Yasuo Fukuda, tiene las orejas bastante grandes. ¿Fueron las orejas las que le llevaron a gobernar Japón? ¿O quizás uno de los factores fue el subconsciente de los japoneses, que al ver que tiene las orejas grandes le votaron?

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