El baño japonés


El Oruro
Oruro se podría traducir como bañera, pero realmente tiene un sentido algo más amplio. Para empezar, las bañeras japonesas son algo distintas a las nuestras, son más anchas, más profundas y más cortas. Además, el ofuro suele estar en una salida totalmente forrada de plástico, aparte del cuarto de baño. Hay una zona donde te das la ducha, y cuando estás limpio te metes en el ofuro con agua nítida muy caliente para relajarse.

Los japoneses son muy aficionados a meterse en el ofuro, de hecho la mayoría pasan una media de treinta minutos al día dentro del agua, normalmente justo antes de irse a dormir, porque dicen que ayuda a relajarse y a reactivar la circulación. Además, en las familias, los hijos pequeños suelen entrar junto con sus padres en el ofuro cada día y se considera un momento de comunicación familiar muy importante.

¿De dónde viene esta devoción por bañarse cada día con agua muy caliente? Pues quizás sea por lo cambiante de las temperaturas en Japón en cada estación. En verano el baño te ayuda a quitar el sudor y en invierno a calentarte. Otra explicación puede ser que, gracias a la gran cantidad de volcanes que hay en Japón, ya en épocas anteriores era muy fácil construir bañeras con agua caliente donde se bañaba toda la gente del poblado.

El sento
Durante la época Edo, los baños públicos (sento) se empezaron a extender por todo el país, en Tokio llegó a haber más de 600 con poco más de un millón de habitantes. La gente no solía tener lugar para limpiarse en casa y simplemente iba al sento más cercano, pagaba una pequeña tarifa y podía usar las instalaciones para ducharse y luego bañarse en el ofuro.

Hoy en día sigue habiendo muchos sento, aunque la cantidad se ha reducido bastante, ya que casi todo el mundo tiene baños privados en casa. Aun así, mucha gente prefiere ir al sento más cercano, porque es como una especie de reunión social donde puedes charlar con la gente del barrio mientras te das un baño.

ORGANIZACIÓN DE UN SENTO
Lo tradicional era que se bañaran hombres y mujeres juntos, pero a partir de la era Edo la ley lo prohibió. Aun así, la ley se relajó en diversas ocasiones y hoy en día los sento mixtos ya son completamente legales, aunque en la práctica son bastante escasos y resulta realmente difícil encontrar baños sin separación entre sexos.

Cuando entras en un sento, al pagar te dan una llave para la taquilla. Vas a tu zona correspondiente según tu sexo, dejando los zapatos fuera, te desnudas a ña zona de baño, donde tienes que coger un cubo y un taburete, te pones en una ducha libre y te sientas. Te duchas sentado normalmente y al acabar te echas algo de agua bien fría por encima usando el cubo, justo antes de entrar en el ofuro, ha llegado el momento del baño relajarte. Entras poco a poco, porque el agua está muy caliente, normalmente está cerca de los 45ºC, hasta que te cubra el agua por el nivel del cuello. Te relajas durante un rato, pero con cuidado de no pasarte de tiempo: si estás demasiado rato, al salir puedes llegar a desmayarte. Esta es la razón por la que hay que echarse untar de cubos de agua fresca por encima justo antes de entrar, dicen que va bien para evitar el mareo al salir del ofuro. Al salir, la gente no suele volver a echarse agua para dejar los minerales que tiene el agua del ofuro se queden en la piel. Las normas fundamentales para no dar la nota son: entrar completamente desnudo en la zona de baño, tener cuidado de no salpicar a tus vecinos mientras te duchas y finalmente entrar bien limpio sin rastro de jabón en el ofuro comunitario para no ensuciar lo más mínimo el agua.

El onsen
Un onsen sería como un sento pero más lujoso, cuya agua se extrae directamente de la montaña. Es decir, el agua viene con los minerales naturales de la zona volcánica donde esté situado el ondeen. Suelen estar situados en zonas turísticas de montaña, y el ofuro suele estar en el exterior. Las normas a seguir en un onsen son las mismas que en un sento.

En Japón hay muy poco turismo de playa, lo que más les gusta es ir a un onsen en diferentes zonas volcánicas del país y comer bien. Unas vacaciones típicas japonesas pueden ser tres días en un hotel de montaña cercano a un buen onsen y comer en buenos restaurantes de cocina típica de la zona.

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