miércoles, 5 de noviembre de 2014

Valores estéticos

Los valores estéticos japoneses son muy diferentes a los nuestros y han venido desarrollándose durante siglos influyendo poco a poco al resto del mundo. Por ejemplo, el ukiyo-e influyó en movimientos occidentales tan destacados como el impresionismo o el fauvinismo. Incluso Frank Lloyd Wright fue un gran fan del ukiyo-e. Pero no solo el ukiyo-e causa fascinación en Occidente; las geishas, los jardines, la literatura, los poemas haikus, los bonsáis, el manga... ¿Qué tienen en común? ¿Por qué gustan?
¿Os habéis dado cuenta de que cuando ojeas unas páginas de un libro japonés, cuando estás un rato en un jardín zen, cuando lees un par de haikus o cuando comes sushi de calidad sientes algo parecido? Por decirlo en términos científicos, serían caminos muy diferentes para llegar a un mismo estado mental. Al igual que al ver 100 plículas de suspense nos llevarán a un estado de excitación. Hay ciertos valores que ayudan a explicar la uniformidad de la estética japonesa, dos de los más importantes son wabi-sabi e iki.


Iki
Iki es un término que nació en la era Edo y se comenzó a usar en círculos de samuráis para designar a aquellos que eran de valía, elegantes y seguían el código del honor. La palabra se empezó a extender y comenzó a tomar el sentido de elegante, distinguido pero sin ser arrogante o exuberante; los japoneses siempre valoran mucho la sobriedad. Digamos que una persona o cosa sería iki si es original, calmada, refinada y sofisticada pero sin ser perfecta o complicada. En la literatura inglesa suele traducirse como chic.
Para entendernos con un ejemplo, un Audi A8 sería iki mientras que un todo terreno no. En cuanto a las personas, el típico ricachón no sería iki, mientras que sí lo sería alguien culto, con una buena carrera y que destaca, no porque él fuerce la situación, sino porque el entorno le destaca a él. Aplicándolo a lo japonés, las geishas son iki, los interiores de las casas japonesas con tatamis, las novelas de Haruki Murakamai, como sushi, el ukiyo-e... También son iki. Al ponernos en contacto con cualquiera de estas cosas llegaremos a un estado mental similar.
El iki es un valor que sigue muy vigente hoy en día y la gente suele usar mucho la palabra para definir a ciertas personas. Si te dicen que eres iki es un halago mientras que el antónimo, yabo o busui, sería algo así como vulgar, rudo, basto, simple.


Wabi-sabi
El wabi-sabi representa lo imperfecto y lo incompleto. El wabi-sabi deriva del concepto de impermanencia y el flujo constante del budismo zen. El wabi-sabi también hace hincapié en la simplicidad y la sobriedad, al igual que el iki. Por ejemplo, una taza de té quebrada es wabi-sabi, una escultura vieja, un castillo en ruinas, una copa asimétrica, también son wabi-sabi. En el mundo japonés, música Shakuhachi, el arreglo floral ikebana con sus formas asimétricas, los jardines zen con piedras desgastadas y surcos que representan el continuo fluir de las cosas, el arte de los bonsáis, los poemas y la ceremonia del té, son wabi-sabi. Todas estas artes "imperfectas" producen también un estado mental similar de melancolía y armonía con el entorno.
El iki y el wabi-sabi tienen muchas cosas en común y ambos conforman la base de los ideales estéticos del Japón actual y también de la forma de actuar de los japoneses. ¿No tenéis la sensación de que cuando estáis ante algo iki o wabi-sabi nos está intentando comunicar sabiduría a través del silencio? Cuando lees un cuento o ves una película japonesa, muchas veces, al terminar te preguntas dónde está la moraleja del mensaje. No te la ponen en bandeja, pero sin percibirlo ha llegado a tu mente. Es lo que podéis percibir en cualquier obra del mangaka Jiro Taniguchi, cualquier libro de Haruki Murakami o películas de Akira Kurosawa.

2 comentarios:

Luar dijo...

Pues que curioso, nunca me había dado cuenta de este rasgo de la cultura. Sé que les atrae todo aquello que sea sobrio, pero que sea de "calidad" o, mejor dicho, aquello que tenga unas habilidades superiores a la media (ya sea en una o en todas las áreas) pero que no sea prepotente en ese aspecto.
Que esto mismo me recuerda a la falsa modestia japonesa, por un lado está el infravalorarse constantemente para no herir los sentimientos de otros (que es algo que no entiendo, si eres bueno en algo no tienes por qué decir que no, pero tampoco ser un arrogante)

En fin, que me lío XD gracias por la entrada, muy curiosa y llamativa. Así que por mi haz más que me encanta aprender más cosas de la cultura asiática =)

Sakura dijo...

Me alegro que te guste. Llevaba bastante sin publicar una entrada de estas, pero ya he vuelto otra vez.

Sí es curioso, les gusta la perfección, pero no muy perfecta, que esté bien, sobria, etc, pero son muy modestos a la hora de mostrar sus habilidades, entre otras cosas.

Los japoneses son curiosos, pero ellos no verán así a nosotros también. Es otra cultura, otras tradiciones, etc.

¡Muchas gracias por tu comentario!
c: