I miei quattro giorni a Roma

¡Hola a todos y a todas! Ayer 11 de mayo, volví de Roma después de cuatro días de vacaciones. En realidad, fue un regalo que recibí por mi cumpleaños de mis padres. xD
Os explicaré cómo fue mi viaje, lo haré tan resumidamente como pueda.

Viajé a Roma con mi hermana y su novio, los días 8, 9, 10 y 11 de mayo. El jueves ocho nos levantamos temprano, alrededor de las siete de la mañana, desayunamos, nos vestimos y fuimos a la estación del AVE del pueblo de al lado (vivo en una urbanización a 5 minutos en coche de Figueres, pero la estación del AVE está al pueblo de al lado, en Vilafant). Lo cogimos y fuimos hasta Barcelona. Desde allí cogimos otro tren que nos llevaba directamente al aeropuerto de El Prat.
Al llegar, comimos y ya embarcamos al avión. Teóricamente el avió tenía que despegar a las 13:40 pero estuvimos una hora parados, porque hubo un problema, pero según ellos era revisión rutinaria antes de despegar. (¡Mentira! Mientras llenaban el depósito del avión, cayó bastante al suelo... Tuvieron que llamar a los bomberos...).

Llegamos a las cuatro aproximadamente a Roma. Cogimos un taxi para ir hasta el hotel, que desgraciadamente no estaba dentro de la ciudad, sino a las afueras, en una zona industrial... Pero afortunadamente el hotel era muy bueno y con un buen servicio, eso sí, el palo que nos metieron en el taxi no cambia el hecho del dolor que sentí durante todo el día... ¡90 euros desde el aeropuerto hasta el hotel! Italianos... son unos ratas... ¬¬

Dejamos el equipaje en la habitación, ¡y menuda habitación! Era espléndida.
Aquí os dejo una foto.

Después fuimos a cenar, pero antes reservamos el coche del hotel (ellos tenían algunas personas que te llevaba de un lado a otro gratis, ¡ueee!). Pedimos que nos llevaran a la estación de tren, que estaba a cinco minutos, pero cualquiera andaba por esa zona llena de conductores locos, sin aceras y "gente chunga"...
De la estación de tren fuimos a Roma, y cenamos cerca de la estación, porque no teníamos mucho tiempo de ir muy lejos. Pero aun así perdimos el tren, y estuvimos esperando bastante (para mí fueron horas, pero a lo mejor no fue tanto) para el próximo tren, que resultaba que estaba delante de nuestras narices parado, sin pasajeros, y con las luces apagadas... El primer día fue un caos...

El segundo día nos despertamos a las nueve, desayunamos y nos llevaron a la estación para ir hasta Roma. Allí cogimos un metro que nos dejó al centro de la ciudad y vimos La Fontana di Trevi, el Panteón...

 
 

Comimos en un restaurante cerca del Panteón. ¡La comida allí es deliciosa!
Mi hermana y su novio comieron spaguettis a la carbonara y yo una pizza margharita. ¡Buenísma!
De postre, aunque fue más bien de merienda, cada uno nos comimos un delicioso helado, yo de strettaccella.

Por la tarde casi noche, fuimos a un tour con guía para ver Roma de noche. Muy bonito todo. Aunque antes de empezar el tour fuimos a ver la puesta del sol. ¡Precioso!

Vimos el coliseo, fuentes preciosas de la Piazza Navona...

Al día siguiente nos levantamos también a las nueve, desayunamos y fuimos a Roma.
De Roma cogimos un metro que nos llevara hasta la Piazza de San Pedro. Pero estaba abarrotada de gente, por lo que lo vimos desde lejos... Mi hermana hizo algunas fotos con su móvil, pero se olvidó de mandármelas al mío...
También paseamos en carro tirado de un caballo. La experiencia fue increíble, pero me dolió pagar 150€ por una vuelta...
Después comimos y fuimos a comprar algunos regalos de recuerdo y jerseis de Roma para mi primo (que ayer fue su cumpleaños), algunos detallitos para unas compañeras de clase, etc. Y lo más importante: ¡pasta para casa! Jajaja
Cenamos en el hotel, ya que volvimos antes porque estábamos cansadísimos, nos dolían los pies. Los cuatro días hacía mucho calor en Roma.

Domingo 11 de mayo, también nos despertamos a las nueve, teníamos todo ya preparado y fuimos a desayunar. El hombre que nos llevaba del hotel a la estación de tren y viceversa, muy amablemente nos llevó hasta al aeropuerto, ¡gratis! Pensábamos coger taxi, pero el hombre dijo que no, prefería llevarnos él y gratuitamente.
La verdad es que la vida en Roma es muy cara, el sábado cada uno nos tomamos un zumo (mi hermana, su novio y yo), y en total, por los tres zumos nos cobraron 12 euros...

Llegamos al aeropuerto y aun nos faltaba muchísimo para que embarcáramos al avión, así que aprovechamos y comimos allí. Al rato llegó nuestro avión, embarcamos y despegamos rumbo a Barcelona. Allí nos esperaban nuestros padres que nos llevaron a casa. Y este fue mi primer viaje sola (sin padres) fuera de España. Muy bueno y lo recomiendo. Eso sí, no os esperéis mucho de Roma, es muy normal, como Barcelona pero con monumentos históricos y con las calles super guarras... Pero ver los monumentos estuvo bien y valió la pena.

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